Vínculo Docente- Alumno como Potencializador del Aprendizaje

EL TRABAJO EN GRUPO. UN APRENDIZAJE ESCOLAR MÁS COMPROMETIDO E INNOVADOR.
María Luisa Platone

Un grupo, es un conjunto de personas o cosas en un mismo lugar y/o con características comunes. El hombre durante el transcurso de su vida, se encuentra dentro de un grupo (la familia, la comunidad, la escuela, los grupos laborales, etc.). Ciertamente su vida no tendría sentido si no existieran otros que, como él, sienten la necesidad de estar con los de su misma especie. Su vida en grupo le permite encontrar su identidad personal, social y cultural; ello le da sentido a su vida afectiva. El grupo es el molde entramado del desarrollo humano (Platone, 1999).

Ya que la vida social o en grupos es importante para cada individuo. Debe tenerse en cuenta las funciones que deben cumplir las escuelas y los docentes para que los procesos de aprendizaje, generativos en el aula de clase, vengan acompañados de un verdadero éxito educativo. Para esto se plantean brevemente, algunas estrategias y lineamientos generales con las que se debe orientar el aprendizaje de los alumnos, a través del trabajo en equipo.

El trabajo en grupo, promueve la creatividad en el niño, así como también la interacción con sus compañeros, con los cuales podrá intercambiar ideas, expresarse e incluso adquirir nuevos patrones de conductas; en la dinámica del trabajo en grupo, el alumno se involucra y se compromete a participar, siendo motivado por ese ambiente de confianza, en el que se supone, que deben realizarse dichas actividades. A su vez este ambiente de trabajo es idóneo pues permite la integración de las dimensiones de la personalidad, de los escolares, así como la convivencia, ya que los alumnos colaboran de una forma más pertinente y activa en su vida cotidiana, en todos los grupos a los que pertenecen, no sólo en la escuela.

Entretanto el docente al planificar estas actividades busca preparar a sus alumnos con habilidades y destrezas que le enseñen a aprender, a ser independiente y a desarrollar su creatividad e iniciativa para resolver sus problemas; puesto que cuando éstos sean adultos deben poseer destrezas, recursos personales y sociales; para su inserción en el campo laboral, que a medida que pasa el tiempo será más exigente.

En Venezuela, por ejemplo, el Ministerio de Educación (1997) reformó el diseño curricular de educación básica, en cuanto a lo humanístico, científico y tecnológico del mismo. En esta reforma, se buscó la formación integral del hombre, en cuanto a valores que incluyan su participación, en la transformación de su país. Entonces el modelo curricular propuesto, se basaba en principios de integración, globalización y la incorporación de los ejes transversales del currículum; como lo son, por ejemplo: el pensamiento, el lenguaje, el trabajo y el ambiente, también basado en las competencias del ser, conocer, hacer y convivir; concretados por la UNESCO como los valores primordiales en los que la escuela debe educar a los niños y jóvenes.

La dimensión pedagógica de esta reforma curricular propone analizar y redimensionar el hecho educativo como un proceso interactivo- constructivo en el cual la relación docente, alumno y contenido, crean condiciones para el encuentro entre el deseo de enseñar del docente y el deseo de aprender del alumno, en un espacio social, cultural e histórico específico. (M.E., 19971P.17) Ello conduce a que los aprendizajes generativos en el aula de clases, sean concebidos por el alumno de forma global e integrada. De esta forma el alumno desarrollará su creatividad, la capacidad de exploración y de análisis de sus observaciones, también obtendrá destrezas que le permitan expresar sus ideas y ser capaz de trabajar en equipo. Mientras que el docente (facilitador- mediador) promoverá el aprendizaje a través de las actividades planeadas, con objetivos de aprendizaje adecuados al desarrollo socio-afectivo de los alumnos, como fue mencionado anteriormente.

El docente debe desempeñarse de manera efectiva y competente cuando aplica las estrategias y las actividades planificadas, durante el desarrollo de alguna actividad en grupo. Por eso se dice que éste debe tener ciertas destrezas que refuercen su labor como facilitador; realizando así algunas funciones básicas que garantizarán una dinámica de grupo muy interesante o efectiva.

Estas funciones han sido propuestas por varios autores, pero que M. Platone (1999) las ha agrupado en 2 categorías, que son las funciones orientadas hacia la tarea y las funciones orientadas hacia el mantenimiento y la cohesión del grupo. Resumiendo y de cierta forma agrupando lo propuesto por, la autora de la lectura, María Platone en ambas categorías el docente debe tomar en cuenta que:

La ambientación del aula debe favorecer las interacciones cara a cara y que en él, los alumnos puedan trabajar de forma individual, grupal o intergrupal. Tomando en cuenta que el espacio sea de relajación y recreación lúdica.

El tema seleccionado sea escogido por los alumnos, para dar paso a las discusiones. Manteniendo así el foco del grupo (la atención), ya que será de interés común.

Dé alternativas y recursos para el aprendizaje. En donde los niños tengan acceso a la información, que les será útil, en cuanto al tema de interés de todo el grupo. Aprovechando los juegos, los ejercicios y/o simulaciones y la discusión y la reflexión que saldrán de estas interacciones.

El docente debe intervenir de forma positiva cuando surjan conflictos entre el o los grupos, que los mismos alumnos no puedan resolver.

Hay que tomar en cuenta que el docente debe reflexionar acerca de las actividades o ejercicios que van a ser practicados en clase, las cuales persiguen objetivos claves para facilitar la interacción-constructiva de los niños. De esta manera está obligado a planificarlas cuidadosamente para que cada una alcance sus objetivos. A su vez luego de ser planificadas y ejecutadas deben ser evaluadas y procesadas por el docente, tomando en cuenta las características del grupo (tamaño, diferencias individuales, destrezas cognitivas y de comunicación, intereses grupales, nivel de cohesión, confianza y apertura que existe entre los miembros del grupo, entre otras) y el tipo de ejercicio o actividad, pues se recomienda que estas siempre sean agradables y lúdicas, que motiven al alumno a participar; pues de cierta forma se puede asegurar el éxito de las experiencias de aprendizaje, es decir, que cuando los alumnos realicen las actividades, estas sean provocadoras de procesos reflexivos, para que demuestren así interés y apoyo.

También es oportuno comentar que el docente debe además estar siempre presente en la realización de la actividad, y más aún cuando se dé paso a la intervención o discusión con y entre los alumnos; destacando que, para que las experiencias dentro del aula sean adecuadas, capaces de provocar empatías y sensibilidad social (o del grupo, como quiera decirse); siempre es importante formular preguntas que lleven a la reflexión y den el primer paso a la discusión.

De acuerdo con la taxonomía de Bloom (1956), se describen seis categorías de preguntas que el docente puede formular para desarrollar la acción del grupo. Estas son preguntas de:

Conocimiento: “memorización” de la información.

Comprensión: explicación y descripción de lo aprendido.

Aplicación: uso de lo aprendido para resolver problemas o responder preguntas.

Dirigidas al análisis de los eventos: relacionar lo aprendido, identificando causas y motivos.

Dirigidas hacia la capacidad de síntesis del niño: integración y creatividad que le permita dar soluciones novedosas a los problemas.

De evaluación y de opinión: los niños emiten juicios personales acercas de los eventos y las experiencias.

En conclusión el trabajo en equipo favorece el desarrollo personal y socio- afectivo de los miembros del grupo (Yalom, 1985); pues en esta dinámica grupal, el escolar construye saberes y destrezas, interactúa consigo mismo y con los demás (valoración, autoestima, mejora de las relaciones interpersonales, etc.); de esta manera será capaz de enfrentarse a los diferentes escenarios sociales del futuro en los que tendrá que insertarse como ciudadano digno y comprometido con su país.

Referencias Bibliográficas

*Bloom, B.S (1956). Taxonomy off Educatinal Objetives London: Longman Group_

*Brazón, T.A y Platone, M.L. (1998). La Otra Clase- Aplicaciones de la interacción Constructiva en el Aula (Centro de Investigaciones Educativas TEBAS). Ponencia presentada en las Jornadas de Inverstigación de la Universidad Pedagógica Libertador, Barquisimeto, Venezuela.

*Corey, G Corey M.S. Callahan, P.S. & Russell, J.M (1982). Group Techniques Pacific Grove. C.A.: Books/ Cole. Egan, G (1986) The Skilled Helper (3era edición) Pacific Grve, C.A.: Brooks/Cole.

*Esté, A. (1197) El Aula Punitiva. Caracas, Venezuela: Tropykas- TEBAS.

*Kohlberg, C. (1969). "Stage and Sequence: The Cognitive Developmental Approach to Socialization" En- David A. Gaslin (eds). Handbool of Socialization Theory and Research. Chicago Rand McNally.

*Ministerio de Educación (1997). La Reforma del Siseño Curricular de Educación Básica. Caracas, Venezuela. Piaget, J. (1965). The Moral Judgement of the dad Nueva York: Free Press.

*Piaget, J. (1972). El Nacimiento de la Inteligencias en el Niño. Madrid: Aguilar.

*Platone, M.L. (1999). Dinámica de Grupo y las Destrezas de Interacción. En publicación_

*Yalom 1. (1985). The Theory and Practice of Group Psychotherapy. (3era. Edic.), Nueva York Bask Books.

*Vygotski, L.S. (1973). Lenguaje y Pensamiento. Buenos Aires: La Pleyade.

*ESTÉ. Arnaldo, Compilador. (2000), La cosecha del TEBAS. Proyectos y Prácticas para las Escuelas. FUNDATEBAS, Caracas.

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